Comunicación Eficaz: ¿Cómo hacernos entender?

InternetEstamos, según se dice, en la era de las comunicaciones: todos estamos conectados a una red social (mínimamente) y estamos constantemente comunicados a través de nuestros celulares y/o smartphones. Sin embargo, es necesario analizar si realmente sabemos comunicarnos, ya que no es lo mismo que estar conectados.

Una gran prueba a nuestras habilidades de comunicación se nos presenta cuando, en nuestras vidas profesionales, tenemos que hablar frente a una audiencia; exponer un proyecto o mismo tratar de converser o persuadir a una persona para que invierta en nosotros. Ante esta situación es importante que nosotros sepamos como comunicar aquel mensaje que nosotros queremos transmitir; esto podrá parecer simple, pero cuando uno trata de hacerlo, no es tan sencillo. Al hablar frente a una audiencia, o con una persona a la cual nosotros de cierto modo queremos impresionar, entran en juego ciertas emociones: como lo son el miedo, los nervios y la ansiedad, que no nos dejan pensar con claridad y que por ende nos impiden ser claros a la hora de exponer.

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La clave del ÉXITO

1922669728_1366604919Recientemente asistí a un curso llamado International Business Speaking, Oratoria en Negocios Internacionales (si se traduce literalmente). En este curso aprendí que para poder disertar eficientemente ante una cierta audiencia hay que tener en cuenta ciertos áspectos que todo buen discurso debe tener; entre ellos se encontraba una cualidad muy sencilla pero no por eso menos importante. la razón para escuchar. Cuando uno se dirige a una audiencia hay que dar una justificación de por qué esas personas deben escucharnos y prestarnos atención.

Así pues cuando se me ocurrió hace varios días la idea de comenzar a escribir en este blog, comencé también a pensar cuál debería ser la razón por la cual ustedes se detuvieran a observar su contenido. ¿Cómo llamo su atención? Es por eso que pensé: “Que mejor manera que comenzar con una publicación que diga como ser exitoso”. Dudo seriamente que haya una razón mejor como para seguir leyendo.

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